Por el reino de Galicia
Un soldado caminaba,
Y llegando a un lugarcillo,
Entró alegre en la posada.
Preguntó a la mesonera
Que qué de comer le daba:
Y ella le dijo que en todo
El lugar no había nada;
Y el soldado replicó
Con astucia y con cachaza:
« ¿Habrá algunos guijarritos
De aquellos que hay en el agua
De ese arroyo que se ve,
Que cerca del lugar pasa?»
« Eso, señor, a montones,
Respondió; pero ¿qué saca
Para comer de que yo
Vaya ahora y se los traiga? »
« Es que yo, dijo el soldado,
Tengo el secreto y la gracia
De tomarlos y ponerlos
Has sabrosos que unas natas;
Y yo le enseñaré a hacerlo.»
Alegre corno una pascua
La sencilla mesonera
Fue por ellos, con el ansia
De enriquecerse con cosa
Que tanto le acomodaba.
Trajo una buena porción;
Y el soldado preguntaba:
« ¿Hay aceite ? » < Sí, señor.»
« ¿Hay huevo? y pan en casa? »
A todo dijo que sí;
Y el buen soldado, con maña,
Hizo de todo una sopa
Y se la comió con gana.
Y viendo la mesonera
Que los guijarros dejaba
Y lo demás se comía,
Le dijo muy admirada:
« ¿Por qué dejáis los guijarros? »
Y él la respondió con gracia:
« Esos se dejan después
Que ya han dado la sustancia.»
¡Bienvenidos! Este blog de literatura está abierto a todo tipo de lectores. Quienes lo hacemos no tenemos otra motivación que el de compartir la lectura de las obras de escritores de todos los tiempos, así como también las de aquellos que se inician y también merecen difusión.
domingo, 3 de julio de 2016
Somnium Por C. González- España
Deslizar
el sueño útil de la noche
en el destino intransigente
que te luce
cada mañana
y
distraerlo
de tu lluvia y tu sequía
antes
de que alguna desgarrada
voz
lo alcance y lo inunde
de tristeza.
Recuerdos de infancia Por Victoria Gonzáles Badani - Bolivia.
“No sé cómo puede vivir, quien no lleve a flor de alma los recuerdos de su niñez” Unamuno. –Epígrafe- “La arboleda perdida” de R. Alberti.
Un espacio enorme en la memoria
jardines y escaleras la dibujan,
girasoles y gorriones le dan vida
y alegran el travieso corretear de mis hermanas.
Recuerdos de mamá que sube y baja,
entre flores y afanes peregrinos,
en el patio, el sol espera al medio día
y el aire puro, soplado por el viento.
Hielo, escarcha, se mezclan en sordina,
espasmos atrapados en vigas y dinteles,
esperan impasibles del Inti milenario
su cauce natural y benigna concurrencia.
De mañana el frío nos despierta,
la aurora despereza las montañas
y el trino de las aves se confunde
con el rítmico parir de los tejados.
El silencio se apaga junto al frío
regresa el ajetreo como ayer, como mañana,
los pájaros vuelven a besar las flores
y la casa grande parece una acuarela.
¿Y ahora?... Por Rafael Serrano Ruiz- España
A Paquisol Gayo Retana
asentados en la comodidad de lo conocido,
lloramos por temor
al gran enfrentamiento…
dimensión donde lo fundamental se desconoce.
Aprendizaje de lo imperfecto.
Instante supremo.
Aceptación del hecho…
¿Eso es todo?
¿Y ahora ?...
Crisálida del tiempo…
insólito renacer en la permanencia,
nueva dimensión
donde todo de nuevo fluye,
donde nada termina…
Mi máscara desnuda Por Beatriz Ojeda-Montevideo-Uruguay
Mientras medito mi alegato
ante mi máscara desnuda
el mundo sigue andando
sin confesiones valederas.
Sin otro sueño que lograr ofrendas
fingiendo ante mi misma
un mundo que desvía mis creencias
emplazo a la verdad en mi palestra.
Deseosa de mirarme en el espejo
con mi rostro sincero
encuentro que el camino que he elegido
está siendo poblado de mentiras.
Mentiras disimulos y antifaces
en cada contingencia que he vivido
montando una obra de oropeles
que alcance a ser vivida como cierta.
Y nada de lo visto me contenta
he sido descuidada en mi propuesta
descifro las entrañas de los huecos
destierro mi pantalla de apariencias.
ante mi máscara desnuda
el mundo sigue andando
sin confesiones valederas.
Sin otro sueño que lograr ofrendas
fingiendo ante mi misma
un mundo que desvía mis creencias
emplazo a la verdad en mi palestra.
Deseosa de mirarme en el espejo
con mi rostro sincero
encuentro que el camino que he elegido
está siendo poblado de mentiras.
Mentiras disimulos y antifaces
en cada contingencia que he vivido
montando una obra de oropeles
que alcance a ser vivida como cierta.
Y nada de lo visto me contenta
he sido descuidada en mi propuesta
descifro las entrañas de los huecos
destierro mi pantalla de apariencias.
Espinelas directas Por Granada Sandoval- España
Estoy en el espacio de un suspiro
buscando del ayer frases perdidas.
Estoy rebuscando por las heridas
de días que se fueron al olvido.
¡Como duelen los deseos y el latido,
de un corazón que late ya agotado!
¡Qué triste ir navegando lado a lado
Por horas de ternezas infinitas!
¡Mi pobre corazón...! ¿Por qué tiritas
Por cosas que son agua del pasado?
buscando del ayer frases perdidas.
Estoy rebuscando por las heridas
de días que se fueron al olvido.
¡Como duelen los deseos y el latido,
de un corazón que late ya agotado!
¡Qué triste ir navegando lado a lado
Por horas de ternezas infinitas!
¡Mi pobre corazón...! ¿Por qué tiritas
Por cosas que son agua del pasado?
Horas brujas 5 Por Amanda Reverón- Venezuela
La quietud
se encrespa,
deja de ser el pan nuestro de cada día.
Ya no habita el carapacho
y se muestra;
saca sus brazos,
deja de ser montuna.
Es mucho más que un letargo,
es una luna redonda
crepitante
al ras de la penumbra.
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