lunes, 17 de julio de 2017

Concurso literario narrativo Contate un Cuento X




Concurso literario narrativo
CONTATE UN CUENTO X
Declarado de Interés Educativo por
el Ministerio de Educación de la Nación por Res. 1275/sep


1. Podrán participar gratuitamente todos los jóvenes de 12 a 18 años y adultos escritores que lo deseen, de cualquier nacionalidad, de acuerdo a sus categorías. Cada autor presentará una única obra, original e inédita en cualquier medio, incluidas antologías, páginas web, blogs o redes sociales y que no haya sido premiada en otro concurso ni se encuentre concursando en otros certámenes. En caso de comprobarse que al momento del fallo del concurso, el cuento ha sido publicado por cualquier medio: Internet, libro, suplemento de diario, revista, etc. quedará automáticamente descalificado.

2.  Categorías:

   A-     Jóvenes  de 12  y 13 años
   B-     Jóvenes  de 14 y 15 años
   C-     Jóvenes de  16, 17 y 18 años
   D-     Adultos
                                                    
3.   Obra:

     3.1. Cada participante podrá presentar sólo una obra de tema libre cuya extensión no supere las cuatro páginas.
     3.2. La obra no podrá ser copia fiel de otra ya existente. En caso de ser detectada quedará descalificada.
     3.3.   Las obras que no resulten premiadas no serán devueltas
     3.4. Para su creación los jóvenes podrán consultar a su profesor de Lengua, de Prácticas del Lenguaje o de Literatura o consultar dudas y pedir ayuda en corrección por mail a paoalessio@hotmail.com

4. Presentación de la obra:

  4.1. Se aceptarán en las categorías A, B, y C, trabajos realizados por uno o varios autores, aún acompañados por el docente respectivo, pero de ser seleccionado alguno para su premiación, obtendrá un premio único, el cual será compartido por todos los autores de la obra" En la categoría D (Adultos) no se aceptarán trabajos de coautoría."
 4.2. Las obras deberán ser presentadas por quintuplicado, en soporte de hoja A4, interlineado 1.5, fuente Arial, tamaño 12 y no superar las cuatro páginas, con una carátula en  cada copia que indique la categoría, el título y el seudónimo.
  4.2. La obra deberá ser escrita en idioma castellano.
  4.3. La obra original y sus copias serán colocadas en un sobre sellado. En el exterior de este  aparecerá escrito el nombre del concurso, el título del cuento, la categoría y el seudónimo.
  4.4. Será necesario presentar sus datos personales en un sobre sellado que se colocará en el interior del sobre que contiene los trabajos. Los datos que constarán en el interior del sobre sellado serán:

Seudónimo: ……………………………
Título de la obra: ………………………
Nombre y apellido:…………………Edad: …………DNI: ……………………………
Dirección: ………………… Ciudad:…………………….. Código Postal:……………….
Tel: …………….
Escuela: ………………………… Curso: …………………………
Dirección de mail: ………………………………………………
Y en el exterior de dicho sobre deberá constar el seudónimo, la categoría y el título de la obra.
4.5. La obra deberá ser entregada en la biblioteca de Secundaria Nº3 “Carmelo Sánchez” ubicada en calle 32 y 31 Nº 1026, Balcarce, 7620 hasta el 19 de setiembre de 2017
4.6  Los participantes de otras ciudades podrán comunicarse al siguiente mail para coordinar envío  paoalessio@hotmail.com
4.7. No se aceptarán trabajos que no sean entregados en tiempo y forma

5. Jurado:

    5.1. El jurado estará compuesto por un inspector, un directivo, un escritor y  Prof. de Lengua y Literatura  cuya identidad se dará a conocer el día de la entrega de premios.
    5.2. El jurado evaluará los trabajos entre el 22/9 y el 18/10
    5.3. El jurado podrá decretar desiertos los premios.
    5.4. Las situaciones no previstas en las presentes bases serán resueltas por el jurado y su decisión será inapelable.

6. Premios:

    6.1. Habrá un ganador por categoría, pudiendo el jurado decretar hasta tres menciones por cada una de ellas.  
    6.2. El ganador de cada categoría obtendrá como premio   libros,  la publicación del cuento en un medio de comunicación local, y un auricular con memoria externa, fm, bluetooth
    6.3. Los organizadores serán los encargados de comunicar los resultados del concurso al ganador mediante carta, correo electrónico o por teléfono.
    6.4. La entrega de premios se realizará en la sede de la escuela el 3 de noviembre de 2017

 7. Las bases del concurso podrán ser retiradas en la biblioteca de la Escuela Secundaria N° 3 “Carmelo Sánchez”, serán entregadas gratuitamente tanto a los alumnos como a los Prof. de Lengua de los distintos establecimientos, también serán difundidas por los medios locales y en el blog de “Rescatados del Fuego”: http://rescatadosdelfuego.blogspot.com.ar


8.       La participación en este concurso implica la aceptación total de las bases.

sábado, 15 de julio de 2017

LA AUTOPSIA DE CRESO Por Leopoldo Marechal 4° Entrega

26.- Aquel robo del “tiempo humano” disminuyó sensiblemente con la invención y el auge de la “maquinaria”. Si Creso no hubiera prevaricado y se mantuviese aún en el orden, entendería que el tiempo ganado por la máquina sólo puede tener: una utilidad inteligible: la de conseguir para el hombre una disminución en su “tiempo del buey” y una ampliación correlativa en su “tiempo del ángel”. Desgraciadamente, Creso vio en el maquinismo sólo una productiva y cómoda manera de “substituir al hombre por la máquina”; y las reacciones de tipo social que provocó el hecho atañen a la Historia y no a esta operación de la Medicina que ahora estoy practicando con bastante soltura. Para concluir este párrafo, y antes de pasar a materias de un orden más sutil, diré que Creso, lanzado a una “hipertrofia” de la producción, necesitaba urgentemente aumentar el volumen de sus ventas. En sus tiempos normales, el Hombrecito Económico producía, verbigracia, las diez mil polainas que le requerían otros tantos “amateurs” de la ciudad. Pero, al fabricar un millón de polainas, Creso debía elevar a ese mismo número la cantidad de los usuarios. ¿Cómo lo hizo él? ¿Impuso tiránicamente una ley de la “polaina obligatoria”? No, amigo: Creso es un hombre de natural cautela, y su dictadura fue siempre disimulada bajo disfraces al parecer inofensivos. Lo que impuso él` a la ciudad fue una doctrina de la “polaina necesaria”, valiéndose de la “publicidad”, que ascendió gradualmente a la categoría de Musa y de Ciencia, y que hoy, merced a los novedosos objetos lanzados por la técnica industrial, “fabrica” la necesidad de los mismos, a posteriori, en una suerte de formidable invasión psicológica.

27.- Velazco amigo, perdóname usted las minucias de tan agradable disección; y sígame ahora en la tarea de averiguar cómo abordó Creso las libertades, o mejor aún, de qué modo y en qué medida se hizo “liberal”. Sabido es que la Revolución Francesa, en su proclamación de los Derechos del Hombre, reclamó las “libertades” necesarias al ejercicio de tales derechos. No hay duda que la tiranía de Ayax en su gravitación secular, exacerbó ese anhelo de las libertades expresado con tanta vehemencia lírica por los tribunos de la Revolución. Ahora bien, el hombre en su justo y eterno reclamo de las libertades, pone toda la fuerza de su compositum dual, vale decir que las reclama como “individuo” y a la vez como “persona”. Sintetizando en modo simplista la noción de semejante dualidad, yo le diría que las referencias del hombre, mirado como “individuo”, lo singularizan en su “corporeidad”, y que mirado como “persona”, lo universalizan en su “espiritualidad” trascendente. Verbigracia: el derecho a la subsistencia corporal es un atributo del “individuo”, y el derecho a las libres operaciones del alma es un reclamo de la “persona”. Bien. Pero: ¡atención! Uno y otro aspecto del hombre son difícilmente separables. Advierta usted, por ejemplo, que la forma corporal es el “soporte” ineludible de todo el compositum humano: alegue usted y disminuya el derecho a la subsistencia corpórea del hombre, y todo el compósitum se hará trizas; niéguele usted al hombre los derechos de su “persona” y su natura corporal se ha de reducir a un mero “soporte de la nada”. Y permítame que otra vez recuerde a mis amigos los existencialistas.

28.- Enfrentado con esas invocaciones a la libertad (formulado por la misma Revolución que lo exaltó al poder), Creso adoptó una estrategia bastante política: se hizo liberal. Como el Hombrecito Económico, dada su naturaleza, nunca digirió muy bien aquello de la “persona trascendente”, resolvió conceder a sus vasallos todos los derechos de la “persona” (que al fin y al cabo no le costaban ni un céntimo) y reservar para sí mismo el derecho a la corporeidad, vale decir al acceso y posesión incontrolados de la riqueza material y de sus símbolos. Así lanzó él sus tristemente famosas doctrinas del “liberalismo económico”, la “libre empresa” y otras libertades útiles para enriquecerse a sí mismo “contra natura”, es decir contra la salud del organismo social a que pertenece; y en este último tenor de las cosas, la demencia de Creso aparece como “suicida”.

29.- Naturalmente, limitado el común de los hombres a defender su existencia corporal ante un Creso endemoniado, y en una lucha que devora lo mejor de su voluntad y de su tiempo, las cacareadas libertades de la “persona” se reducen a un simple ramillete lírico, y en alguna (entra las que hacen ruido exterior) a una mera “libertad de pataleo”. Lo malo de la cuestión es que, tras de meternos a todos en esa triste Olimpíada de los Garbanzos, el excelente Creso, a base de sugestiones e incentivaciones, intentó hacernos creer que el de la vida era un “derecho” a conquistar o ganar en su sistema económico, teoría en sí perversa y maliciosa en nuestro burgués, ya que, lanzado el hombre a la existencia por una Voluntad superior que lo trasciende, claro está que el de vivir es un “deber” y no un derecho. Y es un deber literalmente “metafísico”, puesto que la razón de su existencia es la de realizar en este mundo una serie de posibilidades físicas y metafísicas, en su doble carácter de “individuo” y de “persona” justamente. Amigo Velazco, el día en que los hombres vuelvan a entender sus vidas, no como un derecho a conquistar sino como un deber a cumplir, todas las revoluciones inspiradas en esa noción han de ser absolutamente legitimas y el orden que construyan o reconstruyan será “ortodoxo”.

30.- Insistiendo en nuestro apetitoso cadáver, le diré que, socialmente ubicado entre Tiresias y Ayax, arriba y el pobre Gutiérrez abajo, Creso ejerció su tiranía según dos estilos diferentes, pero que se complementaban en sus diferencias: tiranizó a Gutiérrez por la vía “directa” y los medios coercitivos del hambre; pero Tiresias el sacerdote y Ayax el soldado, huesos muy duros de roer, obligaban al Hombrecito Económico a utilizar vías “indirectas” de sujeción. En realidad, y por grande que fuese su locura, Creso no intentó “dominar” al sacerdote y al guerrero, sino “inclinarlos” a su favor, soslayadamente, y en pro de su reinado económico. Si lo consiguió fue merced a dos circunstancias favorables: a) el estado evidente de postración o decadencia en que habían caído el sacerdote y el guerrero, si se los miraba con relación a las funciones específicas de cada uno, a las que debieron cumplir sin distracciones, a las que “justifican”, precisamente; su razón de ser Tiresias el sacerdote y Ayax el soldado; b) el hecho de que uno y otro, por contagio, hubieran adquirido a su vez la inclinación a lo corpóreo, tendencia, que según dije, Creso divulgó en todo el organismo social antes de su reinado. Consideremos brevemente las dos “atonías”; la de Tiresias y la de Ayax.

31.- Es indudable que la ortodoxa posición y conducta de Tiresias frente al Hombrecito Económico se deducen casi “estruendosamente” del Evangelio que lo llamó al sacerdocio (ya me referí a la abominación “crística” del hombre rico y a las verdades que la fundamentan).Se me ocurre pensar ahora que, integrando Creso (y muy devotamente al principio) una comunidad cristiana, le abría sido fácil a Tiresias, cuando aún estaba en hora, frenar metódicamente la pasión acumulativa de Creso, reducirlo al orden social, y en última instancia, “excomulgarlo”, vale decir excluirlo simple y llanamente de la comunidad, con toda la eficacia que la excomunión tuvo en otros días y que Tiresias aplicó algunas veces al soldado Ayax en rebelión, pero jamás a Creso en acto de pillaje. Amigo Velazco, resulta melancólico, además de sorprendente, advertir cómo la doctrina Evangélica se va “minimizando” y diluyendo, en su contenido terrible, casi desde la finalización de los años “apostólicos”. Tengo a veces la sensación de que Tiresias el sacerdote, lanzado a la obra de construir una Iglesia de Jesucristo, se “distrajo” en las exterioridades del Templo, en su también necesaria “secularidad” o en los menesteres políticos de la Institución, todo ello con menoscabo de la doctrina, vale decir del “alma” que debió y debe informar el cuerpo de una iglesia. Tal vez -me digo a veces- la “distracción” de Tiresias debióse a la parte activa que Ayax (Emperador o Rey o Príncipe) tuvo en la expansión de la Iglesia cristiana; porque Ayax actuando según su ministerio en lo “secular”, tiene la fácil inclinación de verlo todo en secularidad militante.

32.- Ahora bien, la “buena nueva” de nuestro admirable Redentor, su novedad absoluta, está en el anuncio del Reino de los Cielos, que ha de darse al final del ciclo, y en una “metodología” del amor, cuya práctica es la llave de acceso al Reinado Celeste, basado en el amor de Dios al hombre, del hombre a Dios y del hombre al hombre, dicho método tiende, por la virtud unitiva del amor, a conseguir en la tierra una imagen de la “unidad” que ha de reconstruirse en el Reino, sobre cuya “inminencia” insiste el Cristo yo diría que dramáticamente. Atentar contra esa legislación amorosa es atentar contra el Verbo Encarnado y poner “en demora” su plan redentor. Porque, amigo Velazco, no es difícil advertir que la tiranía de Creso está llevando a los hombres, no a la “unidad por el amor”, sino a una suerte de “atomización por el odio”. La falta de Tiresias o su distracción terrible, consistió en absolver a Creso las “setenta veces siete” del perdón crístico, en lugar de reintegrarlo a la justicia de su función social de modo que también Creso pasara por “el ojo de la aguja”. Y a veces me pregunto si no fue una de las “tibiezas” que Jesucristo amenazó con vomitar de su boca.

33.- Y Creso, naturalmente, medró al amparo de tan cómoda benevolencia. Llegó incluso a distinguir y separar en sí mismo dos individualidades independientes: la del “hombre de negocios” y la del “ciudadano pío”, de modo tal que ni el “ciudadano pío” molestase al “hombre de negocios” ni el “hombre de negocios” molestase al “ciudadano pío”. Yo padecí en mi barrio a un Creso de tan flexible conciencia: un industrial que sistemáticamente negó a sus obreros el pan y el sol de cada día. Sin embargo, ese hombre se confesó todos los sábados, comulgó todos los domingos, volvió todos los lunes a su iniquidad, fue tenido por columna de su iglesia y murió, naturalmente, como un cerdo.

sábado, 8 de julio de 2017

El sueño de Alicia Por Araceli García

¿Hacia dónde va el espejismo de un insondable sueño?
quizá a tocar en nebulosas la alquimia de un ratón,
ajando rosas parlanchinas en espejo feérico,
sobre el reinado ajeno, donde se extravió la ilusión.

¿A dónde va la gentileza de unos labios cereza?
quizá a buscar el maullido absurdo de un gato rizón
convertida en un mutante, el alma cual ave aritmética
vacila entre la fantasía y la certera razón.

La soberbia, desnuda rosas de pálido fulgor
tinte sepia tras lápiz de maravillosa visión
pinta sensualidad sobre rizos del color del sol
que permanecen dormidos en la basta inspiración.

Agridulce es la mora, que sabia aconseja en enigma
la locura lleva sombrero, una marmota y sonrisa
corazones de croquet es donde se juega la vida
sobre el dual laberinto insólito, del sueño de Alicia.

Pink Floyd: "El lado oscuro a cuestas" Por Héctor Fuentes

“La obediencia extermina la ocurrencia”

El hombre moderno viaja hacia el corazón de las tinieblas. La realidad es una fotocopia de mala calidad. El tiempo corre y se desmigaja. Los noticieros untan su manteca de violencia y atrocidades.
La contemplación de la belleza ha sido reemplazada por el minuto a minuto del horror. Imperceptiblemente las planillas del rating expropiaron la fantasía. El arte fue destituido de su podio sagrado, y su lugar hoy lo ocupa el gran espectáculo del siglo veintiuno: la muerte.
Caímos en la arena de un circo romano. Retrocedimos salvajemente de la canción al grito, de la palabra al llanto, del papel a la piedra, del resplandor al fuego.
La vida moderna nos obligó a transformar la materia misteriosa de los sueños en manteles de poliester. Nuestros tejidos orgánicos fueron reemplazados por petróleo, plástico y cemento. Un corazón de 30.000 voltios bombea la sangre necesaria para que dos manos mecánicas se eleven hacia el cielo. Y al final de la odisea activamos el mecanismo: el lado oscuro de la luna, el lado opaco de las cosas, el reverso que tiembla estremecido desde el centro de la tierra.
El hombre moderno, desterrado de su propia magia, se encuentra perdido, despistado, enceguecido, avanzando a los tumbos, dejándose llevar por los deseos delirantes de su alma de hojalata.
Abrir. Cerrar. Subir. Bajar. Entrar. Salir.
Para que la construcción del muro sea exitosa debemos achatarnos para encajar. Debemos ser igual a todos para terminar siendo nadie.
Otro ladrillo en la pared. Otra hamburguesa en el pan. Otra bala en el revólver. Otra rosca en la botella. Hombres que funcionan como máquinas. Engranajes que hacen funcionar a los hombres.
El ruido de las alarmas desplazó los compases de la música. La televisión exterminó la poesía abriendo las bocas correctas y cerrando las peligrosas. Promoviendo falsos Orfeos. Escribiendo letras inofensivas y exigiendo réditos instantáneos.
Despertar. Desayunar. Trabajar. Almorzar. Merendar. Cenar. Dormir. Desconectar.
La vida es vértigo. El tiempo nunca alcanza porque es un tiempo fracturado, hecho de tuercas y de tornillos, de hornos y de bujías, de motores y de ensaladas. Es un tiempo que huye hacia ninguna parte. Siguiendo la flecha del sentido común la vida no tiene sentido.
Enchufar. Desenchufar. Activar. Desactivar. Arrancar. Acelerar. Frenar. Bostezar.
El vacío alimenta Fantoches Opinólogos de la Nada. El barullo intoxica el aire con su arsenal de porquerías inagotables. Los micrófonos apuntan hacia el lado de las fieras. La discordia, el agravio, la violencia. El pasto que comen y consumen se fermenta en el estómago de la sociedad. Y desde allí rebalsa esta olla popular.
Hablar. Callar. Comer. Digerir. Defecar. Comprar. Vender. Permutar. Enviar. Recibir. Volver.
Un nudo nos aprieta en la garganta. Pero debemos cumplir con nuestra palabra de honor y así barrer las emociones debajo de la alfombra. Debemos sonreír para agradar. Apretar una vez más los dientes, y rendirnos ante el Dios Clonazepán.
La química es un suero milagroso. Los sentimientos vuelven a su lugar. En dosis exactas se pueden controlar las pulsaciones. Se pueden embellecer los rostros. Se pueden nivelar los desequilibrios.
En una ilusoria realidad nos engañamos mirando el lado brillante de la luna. Pero como bien sabemos desde hace ya un largo tiempo, la luna es toda oscura. Pink Floyd lo sabe. Los hombres de este planeta triste cargan con su lado oscuro a cuestas, esperando que llegue el día.

Abres tus ojos Por Patricia Cuaranta

Abres tus ojos

con las manos despliegas el viento
mientras el cielo envuelve

el rocío de tu piel
hija mía

dulce albor de la mañana
desperezas en mí toda la tierra dormida

narcisos de aire

agua de sol y tu sonrisa.

¡Vivir con ella! Por Rafael Serrano Ruiz


A Sándor Marai
Perdida su mirada
en la lejanía de sus recuerdos,
su alma sedienta buscaba
con ansia convulsiva.

Pretendía sentirse liviano
en su soledad pactada
como última y única dignidad
del ser humano...

Los acontecimientos decisivos
maduran con el tiempo.
ya no podía vivir sin ella,
dominó sus sueños,
se metió bajo su piel
desde el instante en que la vio.

Cuesta hacerse a la idea
déla desesperanza...
sin remedio para la soledad
de su existencia.

La miraba con mirada abierta..
siempre la misma pregunta,
siempre la misma respuesta
¡vivir con ella!

La palabra. por Pablo Mauricio Barattini Vidal

La encontré desnuda en la soledad del burdel
violada, ultrajada en su ser de paloma
arrimó silencios a las horas oscuras
y lloró en mi almohada.
Manchada de besos, herida en el alma
rotas sus alas, su negra desgracia
la sombra del agua, llovió en la memoria
su pena cansada.
La encontré desnuda sin una metáfora
desprovista de todo encontré la palabra,
después de asilarme
en sus ojos sin brillo, en su dulce mirada
en el canto profundo que brota del alma,
en la espuma que trae el mar a la playa
en los vientos alisios que soplan sin calma
en los ríos de sangre, en los ríos de agua,
en las noches de luna allá en la montaña
en las piedras que sufren de olvido y distancia,
en ellas y en todo, encontré la PALABRA.
Por las calles sin lumbre, donde el sol ya no pasa
nos fuimos amando, ardiendo en la fragua
ebrios de besos, locos de ansias
su cuerpo el deseo en mi mano temblaba,
nos fuimos amando
nos fuimos quitando las prendas del alma.
Tu,
la hembra de fuego, la ardiente palabra
Yo,
el triste sujeto
de la página blanca.