martes, 25 de junio de 2013

Al Mayo del 68 - Por Ezequiel Feito


                                                “¿Quién habla de victorias? El resistir lo es todo.”
                                                               Rilke: Réquiem para el poeta Wolf Von Kalckreuth

¿Cuál será el peso exacto, el gesto que equilibre
tu incipiente carne en la balanza
cuando no haya más victoria ni libertad que el sueño?

Angel del bien petrificado: ¿Recuerdas
cuando en el aire presuroso
dibujabas laberintos de silencio,
y  con sangre joven, gritabas convencida:
“¡Mayo del 68 no está muy lejos!”?

Mas nada eres hoy, siquiera un eco
del pasado. Sólo un gris, discreto,
murmullo de impublicable edad, e historia de un comienzo
que generoso te convence de un lugar más bello que la muerte
y de un tiempo que vivirás sin ser, como cualquiera
con diluida rosa como estéril pecho.

Escucha.
Mayo del 68 aún no está muy lejos.
Nosotros nos hemos alejado, resignándonos
con robar bronces en el cementerio.
¿Oyes la brisa de lápidas pesadas? Nos aguarda
un corcel de tiempo,
cuyo redoblar de patas despertará a la muerte
y la miseria, puntual, vendrá de lejos.

Votar a urna llena, hacer las pausas
que la escuela enseña tras bostezos
de bestial docilidad, de estéril rebeldía,
de corrupta complacencia hacia el gobierno.

Apúrate a luchar. Y si lo haces
tendrás que destruir todo, la antigua nada,
y sobre esa nada informe florecerán tus huesos.

Un aliento sutil los llenará de vida
y palpitará tu carne como en otros tiempos.





























































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