miércoles, 26 de junio de 2013

VEINTE RIMAS PEQUEÑAS - Ezequiel Feito

Para Susana Taddeo

I
No vas a poder creerme
todo esto que te digo:
Adentro de una maceta
estaba arando un hormigo.

Dirás que te estoy mintiendo
aunque jure por mi vieja,
que en el sillón del abuelo
iba sembrando lentejas.

Y para colmo de males
me dirás de mentiroso:
Con un tractorcito a cuerda
está cosechando choclos.

II

En mi pieza hay una mancha
en medio de la pared;
como somos muy amigos
no nos tratamos de usted.

Una noche es calesita
otra, un bravo corcel;
a veces barco de vela
o la máquina de un tren.

Ni bien llega la mañana
vuelve a ser mancha otra vez.
Cuando miro la saludo
y me saluda también.

III

Sentadito bajo un molle
leía un Tatú-carreta
un anuncio que decía:
“Colón llegó a nuestras tierras”

Un gliptodonte escuchaba
- aunque era corto de vista-
una radio que decía:
“Se inauguró la autopista”

El dinosaurio gritó
en medio de la laguna:
“¡La tele dice, muchachos,
que el hombre llegó a la luna!”

Cerquita del Aconcagua
un volcán hizo erupción
y un plesiosauro decía:
“¡Escapemos en avión!”

Finalmente, muy felices
a Buenos Aires se fueron
a buscar una changuita
en agencias de modelos.

IV

Juntos, el tigre y el zorro
quisieron comer asado.
El tigre buscó una liebre;
y el zorro un ratón de campo.
La liebre salió corriendo,
el ratón hizo otro tanto.
El tigre comió cebollas
y el zorro un tazón de caldo.

V

La olla fabrica nubes.
Sobre un mantel, cuatro platos.
La olla reparte el oro
en cuatro tazones blancos.

¡Que Dios bendiga las manos
de los que han preparado
ese oro silencioso
que se reparte, tomando!

Sopa de pobres y ricos.
Sopa de negros y blancos.
La olla reparte el oro
en cuatro tazones blancos.

VI

Una palta se casó
en un almacén de barrio.
La palta con blusa verde,
el nabo con frac prestado.

Los bendijo una cebolla,
siendo testigos un apio,
dos docenas de naranjas
y un kiwi malhumorado.

Pasaron la luna de miel
en un cajoncito blanco.
La palta, con blusa verde
vestido con frac, el nabo.

VII

Tengo un pájaro que canta
sus canciones en inglés.
Si alguien pregunta algo
le responde con:“¡Oh, yes!”

Mi canario, por costumbre
me pide a las cinco un té
y haciendo una reverencia
me lo agradece en inglés.

Tiene puesta una galera
y el paraguas al revés.
A la noche fuma en pipa
y después baila un minuet.

Cuando hay luna lee a Shakespeare
en un cómodo sillón
y cuando llueve muy fuerte
los poemas de Rimbaud.

Anteayer le abrí la jaula:
“¡Good bay!”me dijo y se fue
con su galera de fieltro
y el paraguas al revés.

VIII

¡Tengo tanta mala suerte!
¡Como la mía, no hay dos!
Cuando el aula está vacía
a mí me toman lección.

IX

La voz pedí a medio mundo
y me la quisieron dar
para darla al otro medio
que no la puede escuchar.

X

El idioma de mi patria
son dos lenguas diferentes:
La más clara la habla el pueblo.
La más turbia, la otra gente.

XI

Sentado está aquel anciano
en el banco de una plaza.
Tiene migas en la mano
y migas en la mirada.

Los pájaros que se acercan
también lo miran y pasan,
con una miga en la boca
y migas en la mirada.

XII

Canción para no dormirse

No duermas, niño mío, que es la hora
cuando las brujas vuelan sin escoba
y un duende sin sombrero
detrás de tu ropero
alimenta una araña tejedora.


En la noche hay un lobo hambriento y flaco
que viene de la luna sobre un gato.
Cuando haya anochecido
y no haya un solo ruido,
te comerá del pelo a los zapatos.

O quizás bajo tierra seas llevado
al palacio de un sapo o un ogro malo
y abriéndote la boca
te darán a comer sopa
con víboras y arañas de regalo.

XIII

Quisieron jugar al truco
el sapo y la comadreja,
un gato negro, un peludo,
un jilguero y una oveja.

Aunque mucho no sabían
cómo el juego se jugaba,
se arrimaron a una mesa
con doscientas empanadas.

Las cartas las repartió
el topo, porque era ciego.
(No sé por qué lo habrá hecho
si él no estaba en el juego)

De repente gritó “-¡Truco!”
el sapo a la comadreja.
“-¡Retruco!”, dijo enojada
y le mordió las orejas.

El jilguero interrumpió
“-¡Falta envido está primero!”
y la oveja le baló:
“-Teeengo cuareeenta y no quieeero”

El peludo, de vergüenza,
se escondió bajo la mesa
y el gato le dijo al topo:
-“¿Cómo habrá hecho la cuenta?”

-“¿Y qué tenés para el truco?”
le dijo el gato a la oveja.
-“Un as de espadas, dos tres
y un coooomodín dado vueeeelta”

¡Pobre peludo! ¡Otra vez
de vergüenza se fue abajo
cuando el topo confesó:
-“Yo repartí todo el mazo”

Igual siguieron jugando
y diciendo disparates.
Si alguien ganaba un punto
terminaban en empate.

Toda la tarde jugaron
y era ya de madrugada
cuando el gato fue a su casa
 y la oveja a su majada.

El jilguero fue a su nido,
el sapo a su charco helado.
Topo y peludo a la tierra
contentos de haber jugado.

XIV

En la mesa de mi abuela
hay amasadas
tortas con nubes y estrellas
dulces, saladas.

En el galpón de mi abuelo,
molino y fragua,
trabajo nos trae el viento
por la mañana.

En casa de mis abuelos
nunca nos falta
todas las noches, un cuento
que nunca acaba.
 
        XV

¡Qué cosas hay en la lluvia
si uno se pone a mirar!
¡En las nubes ve corceles
y en la tierra platamar!

La lluvia mojó un dibujo
que hicimos en la pared;
el pobre, todo mojado,
bajo el alero se fue.

La vieja que está en la cueva
quiso ponerse a jugar
la rayuela en la vereda
con ángeles de cristal.

Un papel de caramelo
navega hacia el alta mar,
con velas color de rosa
y hormigas por capitán.

¡A mí me gusta la lluvia
aunque no pueda jugar;
veo en las nubes, corceles
y en la tierra, platamar!

XVI

Noche de tormenta,
ángeles trayendo
coronas de plata
de acero y de viento.
Los trae la lluvia
y el viento reseco
desde aquellas nubes
que no tienen dueño.

Los ángeles clavan
espadas al suelo
¡Quién saber pudiera
lo que están haciendo!

Ángel y demonio
luchan por el cielo;
los gritos de heridos
están en el trueno.
Las nubes ocultan
terribles guerreros,
mientras que en mi casa
nadie está durmiendo.

Noche de tormenta,
¡está combatiendo
mi ángel de la guarda
y yo sin saberlo!

     XVII

Canta canción marinero
entre remar y remar;
la barca ya llega al puerto
florida de retamar.

El viento toca en la popa
salado ritmo de vals
con flautas de caracolas
y violines de coral.

Rema, rema, marinero
por la planicie del mar
Tu novia en el puerto espera.
Tu novia en el puerto está.

XVIII

Gatos de cobre,
gatas de plata;
sale la luna
por mi ventana.
Gatas de plata.

Grillos de arena,
grillos de lata,
pasan cantando
por mi ventana.
Grillos de lata.

Peces de tiza,
peces de estaño,
velan el sueño
desde lo alto.
Peces de estaño.

Ángeles negros
volando pasan;
traen la aurora
desde las playas.
Ángeles, peces,
grillos y gatas,
todos se fueron
de mi ventana.

Gallos de oro,
gallos de ámbar;
el sol se trepa
por mi ventana.
Gallos de ámbar.

XIX

Ayer escribí tu nombre
en mi cuaderno secreto.
Lo escribí porque me diste
la mano en aquel recreo:
caminamos hasta el árbol
y allí nos dimos un beso.

En azul puse tu nombre,
bien grande, en rojo, “te quiero”.
¡Estaba yo tan nerviosa!
¡Ése fue mi primer beso!
Yo me quedé bajo el árbol
y vos te fuiste corriendo.

Le di un beso bien grandote
y luego cerré el cuaderno.
El aula estaba distinta,
también la tarde y el cielo,
¡porque estaba enamorada
y ése fue mi primer beso

        XX

Pájaro que cantas
en un almendro,
no despiertes al niño
que está durmiendo.

Pájaro que cantas...
está soñando
que los niños del mundo
están jugando.

Si cantar tu quieres,
canta en su sueño,
que grande es la ronda
y no tiene dueño.

Y cuando despierte
irá corriendo
a buscar tu canto
bajo el almendro.

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